Sueño ecológico y buena noticia

¿Cuál es tu sueño ecológico para Mesoamérica? ¿Cómo anunciar la Buena Noticia a la Creación entera tal como nos lo encomendó Jesús en Mc 16,15?


 

La pandemia del Covid 19 evidenció que “las modificaciones en los biomas generan que los seres humanos estemos en mayor contacto con especies antes alejadas, incrementando nuestra vulnerabilidad por la cercanía a nuevos patógenos”. (Centro de Gestión del Conocimiento y Observatorio Socio-Antropológico pastoral del CELAM, 2020).

De allí la importancia de atender los desafíos que planteó la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe en noviembre de 2021: “Reafirmar y dar prioridad a una ecología integral en nuestras comunidades” (DAE 10) y “Generar una conversión ecológica que favorezca la corresponsabilidad en las acciones personales, comunitarias e institucionales a favor del cuidado de la Casa Común” (DAE17).

Tal como expresa el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, “una correcta concepción del medio ambiente, si por una parte no puede reducir utilitariamente la naturaleza a un mero objeto de manipulación y explotación, por otra parte, tampoco debe absolutizarla y colocarla, en dignidad, por encima de la misma persona humana” N. 463

Teniendo esto en cuenta, ¿Cuál es tu sueño ecológico desde Mesoamérica? ¿Cómo anunciar la Buena Noticia de Vida Nueva a la Creación entera tal como nos lo encomendó Jesús?

 

Sueños Compartidos

Bernardo Aguilar González (Asesor ambiental, Costa Rica):
No se puede hablar de un sueño ecológico si no se habla de un sueño sociocultural también, entonces mi sueño ecológico es primero que nada que se reconozca la interconexión que reconoce Laudato si’ entre el aspecto ambiental y el aspecto cultural y social que es indisoluble y que dejemos de estar compartamentalizando, uno y otro ámbito, porque en realidad tienen una interdependencia tal que es imposible decir que no vamos a afectar uno sin afectar el otro.
Segundo, dado que la mayoría de las áreas en las cuales hay remanentes significativo de casa común de patrimonio natural que está sin alterar hay una gran coincidencia con las zonas de las comunidades indígenas y desde esa perspectiva, mi sueño ecológico es que esa serie de derechos que provienen de ese traslape sean reconocidos y que se reconozca plenamente el hecho de que mucho tiene que ver el hecho de que ahí haya comunidades indígenas con el hecho de que sea reservas forestales. Esas reservas de ecosistemas inalterados todavía existen en nuestra región.
Mi tercer sueño ecológico es que, así como lo prescriben el capítulo cuarto y quinto de la encíclica Laudato si’ logremos ver que no solamente mediante la distribución del ingreso y la propiedad logramos la justicia. Jesucristo nos enseñó que está relacionado totalmente con lo que determina la riqueza, con lo que determine el ingreso, con lo que determina el bienestar. El bien común también puede ser concentrado, también puede ser acaparado y que el problema de la inequidad que hay en nuestra región se refleja también en el acaparamiento.
Yo trataría es de aterrizar trataría de utilizar todo esto como una herramienta para efectos de la evangelización de la gente que está en nuestra región.

Rogelio Guacamaya (Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala):
Una de nuestras bendiciones en la región es el agua. Es fácil (en teoría) que el agua nos pueda venir. Mi sueño es el acceso al agua como un derecho; incluso económicamente para las industrias y el turismo pero sobre todo desde el derecho humano. El acceso no debería ser complicado, porque hay agua, pero muchas veces es muy complicado.

Gloria González (Pastoral de la Tierra de la Conferencia Episcopal de Guatemala):
Para anunciar la Buena Noticia a toda la Creación pienso que ya estamos dando el primer paso. La encíclica es nuestra bandera mundial. Podemos seguir al pie de la letra lo que ahí dice. Propone acciones concretas que podamos realizar.

Mario Arévalo (Secretario Ejecutivo de Cáritas Guatemala y de REMAM Guatemala):
Viendo la situación actual y teniendo como referencia el Magisterio de la Iglesia, especialmente la encíclica Popolorum Progressio de San Pablo VI, que anunciaba y denunciaba el modelo voraz y destructor del sistema productivo y de “desarrollo” que se vivía en ese entonces y cómo sufrían nuestros pueblos originarios, sueño que nuestros pueblos originarios sean respetados, que sus derechos humanos sean respetados y promoverles mejores condiciones. Como decía el Papa en esa encíclica, el desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico y que para ser auténtico debía ser integral, es decir promover a todos hombre y a todo el hombre. No aceptamos la separación de la economía de lo humano.

Hermana Rosalina (misionera de Maryland salvadoreña):
Una educación desde pequeños en que pueda haber una formación integral y articulación entre la escuela y la iglesia como unidad en la casa común como un a madre y pode todos defenderla rescatar en lo pico que existe d ecología si ella muere morimos todos.

Sr. Glen Roy (Arquidiócesis de Panamá, Movimiento Laudato si’, Panamá):
Que regresemos a nuestros orígenes, que en las escuelas se conozca cómo sembrar, disfrutar el campo, sensibilizar a las personas con la casa común y generar comunidad, mantener vivo y reconocer que se nos dio la naturaleza para administrarla no en sentido económico.

Sr. Enilda Santos (Joven, indígena, Comarca Ngöbe Bublé, Panamá):
Una educación ambiental, no programas. Que se implemente en los colegios como una materia. Es fundamental, porque nos va a educar para la vida formamos parte del ambiente, el cuidar el medio ambiente es cuidar nuestra propia vida. Estamos promoviendo este proyecto

Alirio Cáceres: que todos tengamos acceso a la tecnología y que tengamos acceso por igual al ambiente que sean amigables al ambiente

 

Comentarios

La barca de nuestros sueños

Sueño cultural y cultura del encuentro

Sueño económico y clamor de los pobres

Sueño eclesial y comunión

Sueño social y mandamiento del amor

Sueño político y profecía